El pasado jueves 16 de julio, un grupo de cinco personas del Centro Queiles nos trasladamos a la calle Verjas para formar parte de algo muy especial: un mural colaborativo de arte urbano.
Antes de ponernos manos a la obra, la artista Belén Puyo, quien diseñó y dirigió el mural, nos guió a través del boceto. Descubrimos que todo el diseño —color, forma y foco— estaba profundamente contextualizado en la defensa de la igualdad y los derechos de las mujeres.
Coger los pinceles y las brochas se convirtió en un auténtico momento de pausa, encuentro y disfrute. Estar allí, aportando nuestro granito de arena en un espacio abierto y en plena conexión con la comunidad, nos generó un gran bienestar. ¡Tanto nos concentramos y disfrutamos de la tarea que el tiempo se nos pasó volando!
Nos fuimos con una sensación final muy positiva y el orgullo de ver nuestra huella en las calles de Tudela. ¡Gracias a Belén Puyo por su calidez y por atender nuestras necesidades en todo momento!
Con esta participación, el Centro Queiles reafirma su compromiso de tender puentes con el tejido social. La verdadera inclusión se logra cuando las experiencias se generalizan en el espacio comunitario, permitiendo que las personas no sólo formen parte del entorno, sino que se conviertan en agentes activos de su transformación hacia un hábitat más saludable, inspirador y cohesionado.
¡Gracias Tudela, por abrirnos las puertas a su lienzo urbano!



