Con motivo del Día Internacional del Libro, los centros han llevado a cabo diversas iniciativas que han puesto en valor la lectura como herramienta de expresión, conexión y participación comunitaria.
En el Centro Queiles, la jornada estuvo marcada por dos acciones especialmente significativas. Por un lado, se hizo entrega en la biblioteca municipal de marcapáginas elaborados en sus talleres, piezas únicas creadas con dedicación y creatividad. Por otro, surgió de forma espontánea un espacio abierto donde las personas participantes compartieron textos propios, poemas, letras de canciones y recomendaciones literarias. Este encuentro, íntimo y enriquecedor, permitió generar conexiones a través de las palabras y culminó con un intercambio de frases como recuerdo, además de gestos tan simbólicos como el regalo de libros entre compañeros y compañeras.
Desde el Centro Ordoiz, el grupo de tejedoras también se sumó a la celebración mediante la elaboración de marcapáginas de tela, que fueron distribuidos tanto en la biblioteca municipal como en varias librerías de la ciudad, contribuyendo así a difundir el valor de la lectura en el entorno cercano.
Por su parte, el Centro Arga, se ha destacado por la participación en una sesión especial del Club de Lectura en la Biblioteca Yamaguchi, centrada en el libro álbum. Esta iniciativa ha permitido, además, conocer y difundir la agenda de actividades culturales organizadas durante la semana con motivo de esta celebración.
Finalmente, la Residencia Hogar Félix Garrido ha continuado su colaboración habitual con la biblioteca de Sarriguren, participando semanalmente en el forrado de libros, una actividad que, aunque no es específica de esta fecha, refuerza el compromiso continuo con el cuidado y la promoción de los recursos bibliográficos.
En conjunto, todas estas acciones reflejan cómo la lectura no sólo abre puertas al conocimiento, sino que también fortalece los vínculos entre personas, generando espacios compartidos de creatividad, expresión y comunidad.




